Buscando fallos en los entornos de juego

Vuelvo a la carga con el tema de la verosimilitud.

El otro día comentaba mi desacuerdo con el artículo escrito por Max Power en su blog “El dado errante”, en el que Max comentaba que no se podían generar buenas historias en entornos de alta fantasía o de alta magia debido a la incoherencia creada por el gran poder de la magia. Yo considero que en ese artículo cargó excesivamente contra la magia de D&D y el juego en general. Dos días estuve de conversación con él sobre este tema, de forma que supongo que seguiremos sin estar de acuerdo y he decidido mostrar mi opinión aquí.

Hay mucha gente que confunde las palabras “realismo”, “verosimilitud” y “lo que no me gusta”. Tambien hay mucha gente que confunde Dungeons & Dragons con los entornos de fantasía donde se puede jugar a ese juego. Por qué aunque no lo parezca NO son lo mismo.

Dungeons & Dragons es un conjunto de reglas con el que podemos jugar en cualquier ambientación que nos propongamos. No, no voy ha hablar esta vez de las posibilidades de usar reglas y ambientaciones indistintamente, sino que pretendo que se entienda que lo que aparece en el manual son únicamente las reglas de juego y que el escenario donde suceden las aventuras puede ser cualquier otro.
Es cierto que desde tercera edición (En advanced no tengo la sensación que esto ocurriera), en el manual se nos presenta como entornos de juego “base” un escenario en concreto. En tercera fue Greyhawk y en quinta Reinos Olvidados, pero no estamos obligados a jugar en esos entornos. De hecho, los veteranos recordaran que aunque el entorno de muestra de tercera era Greyhawk la WotC sacó más material de Reinos Olvidados que del primero y las reglas, hechizos, etc. funcionaban igual.
La magia, la ambientación, los personajes, incluso el estilo de juego puede variar dependiendo de ese entorno de fantasía y la verosimilitud de las reglas, hechizos y otros elementos depende de la interpretación y adaptación que WotC nos ofrece en sus diferentes guías de juego en forma de suplementos o en nuestras propias adaptaciones caseras.


Me resulta gracioso que haya gente que critique D&D por que no es realista por qué las reglas de D&D no pretenden ser realistas. Si buscas realismo sal a la calle y observa el mundo
En un juego donde la magia esté presente, en cualquier juego con magia o fantasía podemos encontrar verosimilitud pero no realismo, Sin comentar que en cualquier juego  estamos limitados a unas reglas y estadísticas de juego. Esa verosimilitud puede acercarse a la realidad existente en nuestro mundo o no… todo dependerá del entorno de juego, de la ambientación, pero una vez que nos limitamos a una reglas que tratan de representar algo, o hablamos de magia, el realismo se pierde, quedando tan solo explicaciones para que aquello que nos encontramos en juego o en esa ambientación, tenga coherencia con el mundo donde representado.

Por ejemplo, mucha gente dice que Rune Quest o El señor de los anillos (el Merp) son realistas por las heridas producidas por las armas… pero en cuanto representamos a un personaje con unos puntos de vida (o golpe) y este personaje no sufre ninguna consecuencia por que le quieten la mitad de vida de digamos, una balazo… eso no es real. Por que tu, yo y cualquier hijo de vecino, nos estozolamos en la calle y estamos jurando en hebreo con la rodilla ensangrentada y cojeando por el daño que nos hemos hecho. Lo anterior es la realidad y es imposible de llevarlo a juego porque sería injugable. De modo que por favor, no confundamos verosimilitud con realismo.

La verosimilitud de estos entornos fantásticos depende mucho de cómo lo hayan descrito en los manuales de juego, en las novelas, en la visión de los jugadores que juegan esas partidas y en la habilidad del narrador. Sobre todo en las dos ultimas cosa, ya que cuando jugamos en una ambientación con unas reglas, ese entorno de juego publicado por fulanito y creado por menganito pasa a ser tuyo y del resto de jugadores de la mesa. Por esos puntos pasa el saber como se afectan y se usan los efectos mágicos y magia en general, como actúan y por qué sus habitantes etc. Ningún juego, saga literaria o ambientación fantástica, de ciencia ficción o siquiera una novela actual creada puede guardar totalmente coherencia. Nosotros somos quien hemos de darle forma, de darle esa verosimilitud que hace falta y que a primera vista no tiene sentido.
Estas palabras tendré que explicarlas en el momento que otro artículo se publique me temo… pero en cierta forma es así. Ningún entorno de campaña, libro, etc. se salva. Esa responsabilidad cae sobre nosotros y seremos los que decidamos si esa ambientación nos gusta y estamos cómodos jugando en ella o si supera nuestros límites y gustos o la abandonamos.
Que los clérigos de esa ambientación pueden crear comida y agua, y creemos que eso puede llevar la posibilidad que los campesinos queden relegados a una incoherencia por su poca utilidad… pues hombre, quizás deberíamos plantearnos antes de afirmar eso que cantidad de clérigos en cuanto a población existen y si serian capaces de alimentar a toda esa población, si los clérigos estarías dispuestos ha hacerlo y si los dioses lo permitirían. No es tan fácil como decir “como en este mundo se puede hacer esto, no se necesita lo otro” no señores no, es mucho más allá.
Que creemos que es incoherente que las ciudades se protejan con murallas por que existen dragones y otras poderosas criaturas voladoras y mágicas que podrían evitar fácilmente esas protecciones, pues deberíamos saber cuantos ataques de dragón u otras criaturas realizan a esas ciudades en comparación con otros peligros como ejércitos, hordas de goblins, etc. y además, las murallas no solo tienen una funcionen  defensiva, tambien tienen una labor administrativa, sirven para mostrar el poder del señor del lugar y otras cosas. No digamos que algo es inútil solo por que exista una amenaza que pueda evitar una protección. Es como si os policías no llevaran chalecos antibala por que existen armas capaces de penetrar esa armadura, ya que posiblemente si les protegerá contra otro tipo de daños.
Como estos ejemplos se pueden dar verosimilitud a todos o al menos la mayoría, por qué si que existirán cosas cuya incoherencia no puede corregirse, pero señores estamos hablando de mundos de fantasía, habrá cosas cuya respuesta simplemente será “Lo hizo un mago”.

Conan, cuyo universo es totalmente coherente... o no...
Tengo la sensación que algunos de aquellos que quieren desmontar un mundo de fantasía o lo critican a las bravas en plan “Desmontando a Podemos” o “Desmontando a ciudadanos” (aquí no se salva ni el tato) tienen algún tipo de manía o prejuicio con esas ambientaciones o quizás una en particular.

Por otro lado (esto es algo que también me traerá problemas en el futuro) es muy posible que planteemos erróneamente esas supuestas incoherencias.
En lugar de criticar directamente, que es muy fácil y se demuestra todos los días, busquemos explicaciones. Cambiemos el chip y trabajemos en la tarea de explicar por qué sucede eso.
Este planteamiento lo descubrí (más o menos) jugando a “Un céntimo por mis pensamientos” publicado por Nosolorol donde los jugadores aportan explicaciones de los hechos y tú tienes que aceptar una de ellas y explicar por qué ocurrió así. Ese “Si por qué…” en lugar de la negación, abre posibilidades infinitas.

Por ejemplo. Los dragones son una gran fuerza destructiva que podría arrasar en solitario o en grupo a un montón de ciudades ¿Por qué no las atacan o arrasan sin más?
  1. Esas ciudades tienen poderosas defensas como balistas o una orden de magos que protegen a sus ciudadanos.
  2. El gobierno confía y patrocina a muchos grupos de aventureros que entre unos y otros forman una especie de ejército mercenario muy versátil y con muchas posibilidades.
  3. Los dragones son inteligentes, y si destruyen las ciudades, que es donde se genera la riqueza, no podrán robar a las caravanas que transportan riquezas de un lugar a otro.
Con este simple ejercicio se puede encontrar explicación muchas cosas, si queremos, y con ello estaremos dando coherencia y verosimilitud al juego, nuestro juego.
Si lo único que pretendemos en quejarnos de algo lo haremos con gran facilidad y a pesar de que alguien se tome la molestia de explicar otros razonamientos.
A la definitiva, jugamos para divertirnos y podemos escoger el juego y ambientación que más nos guste. No es difícil hoy  en día con la oferta que existe en el mercado y si algo no nos gusta, es sencillo dejarlo a un lado y buscar algo más acorde con nuestros gustos sin echar mierda sin ton ni son.
Una cosa es opinar sobre por qué no nos gusta algo y otra tratar de destrozar el trabajo realizado por alguien sin coherencia en la crítica, es misma coherencia que pedimos en la ambientación.

¿Por qué estarán vestidos así? ¿Son payasos o irán a atracar un banco?
Me resulta más curioso cuando cierta gente, en el mismo mensaje que echan pestes sobre una obra, alaba otra de su gusto que dicen encontrar mucho más coherente y que en realidad, peca de los mismo que las otras.
Aquí no se salva nadie como he dicho al inicio del artículo, ni Elric de Melniboné, ni El señor de los anillos, ni Reinos Olvidados, ni la Dragonlance, ni Conan, Ni los mitos de Cthulhu. Todos tienen sus incoherencias, todos tienen sus fallos y más aquellas obras que han sido realizadas por diversos autores sin coordinación.
Lo importante no son los fallos, lo importante es coger lo que nos gusta de ellas y pasar un rato divertido con nuestros amigos.

Esto es una opinión personal (como si el resto del artículo no…) pero prefiero fijarme en las cosas que me gustan y crear o disfrutar desde la base de ese algo, que leer e informarme de otra cosa por el puro placer de destruir.

Si critico algo, lo criticaré dando explicaciones por que cualquier crítica se hace desde unos conocimientos y gustos personales. A mí el “esto es una mierda” o “esto es cojonudo” nunca me ha servido. En cambio decir que no me gusta o que algo peca de “ser lento”, “exceso de magia”, “descontrol a niveles altos”, etc. me ayuda a saber el contenido de algo. Por qué cualquier crítica es un arma de doble filo y donde el exceso de elfos a i me parece malo a otro le puede parecer bueno, donde el exceso de magia no me gusta, a otro le puede chiflar… pero una mierda… una mierda siempre huele mal.

Entradas populares